Cuando explico a un paciente que su arritmia puede resolverse mediante una ablación de catéter, la pregunta más frecuente es: “Doctor, ¿cómo es exactamente este procedimiento?” Entender bien qué ocurre en cada fase ayuda a reducir la incertidumbre y permite afrontar el tratamiento con tranquilidad.
La ablación de catéter es una técnica mínimamente invasiva diseñada para eliminar la zona del corazón que provoca la arritmia.Es uno de los procedimientos más eficaces en electrofisiología y, en muchos casos, ofrece una solución definitiva.
En este artículo te explico, de forma clara y paso a paso, cómo se realiza una ablación, qué puedes esperar antes, durante y después, y por qué se trata de un procedimiento altamente seguro en unidades especializadas.
¿Qué es exactamente una ablación de catéter?
Una ablación consiste en localizar y “anular” una zona muy pequeña del corazón responsable de generar o mantener la arritmia. Para ello usamos catéteres extremadamente finos que introducimos a través de una vena o arteria, normalmente en la ingle.
Los tres pilares del procedimiento, como explico siempre, son:
- Localizar el punto exacto que genera la arritmia.
- Llevar el catéter hasta ese punto con máxima precisión.
- Aplicar energía (radiofrecuencia, frío o campo pulsado) para modificar el tejido sin dañar estructuras sanas.
En nuestra unidad disponemos de los tres tipos de energía actuales: radiofrecuencia, crío-ablación y ablación de campo pulsado, lo que nos permite escoger la técnica más adecuada según la arritmia.
¿Cómo es una ablación paso a paso?
Preparación previa
Antes de comenzar:
- Se confirma el diagnóstico y la indicación.
- El paciente ingresa generalmente el mismo día.
- Se realiza una valoración preoperatoria y se revisa la medicación.
- Elegimos el tipo de anestesia preferible en cada caso: en la mayoría de los casos utilizamos anestesia general, aunque en casos seleccionados preferimos la anestesia local.
Una ventaja importante es que no se requieren incisiones ni puntos: el acceso se realiza mediante punciones.
Acceso vascular: la entrada al corazón
Introducimos los catéteres por una vena (o arteria en algunos casos) femoral (ingle).
Este paso, aun en los casos que se realice con anestesia local, no suele causar dolor; el paciente solo nota presión o un leve pinchazo en la piel.
A través de este acceso, avanzamos los catéteres hasta situarlos en el interior del corazón guiándonos mediante:
- Rayos X (fluoroscopia)
- Navegadores tridimensionales
- Ambas cosas (lo más común) Sistemas de mapeo eléctrico
Estos sistemas avanzados permiten trabajar con precisión milimétrica.
Estudio electrofisiológico inicial
Antes de tratar la mayoría de las arritmias, debemos entenderlas. Un caso especial es el de la fibrilación auricular que tiene una base anatómica en la mayoría de los casos, que se localiza en las venas pulmonares.
Pero incluso algunos casos de fibrilación auricular, cuando la ablacion de las venas pulmonares no ha dado resultado, hay que explorar de donde se origina. Para tratar de entender el origen de una arritmia:
- Registramos la electricidad interna del corazón.
- Estimulamos la aurícula y/o el ventrículo para reproducir la arritmia.
- Usamos fármacos que desencadenan ó facilitan las arritmias
- Identificamos el mecanismo: si es un foco eléctrico, un circuito o una zona de conducción alterada.
Este paso es fundamental: una ablación eficaz depende de un diagnóstico eléctrico exacto, algo que realizamos cada día en la Unidad de Arritmias.
Localización exacta del origen de la arritmia
Gracias a los catéteres y los sistemas de mapeo, construimos un “mapa” eléctrico del corazón.
Esto nos permite:
- Encontrar el punto crítico que inicia la arritmia.
- Detectar zonas enfermas del tejido (auriculares o ventriculares).
- Identificar circuitos de flutter o taquicardias complejas.
- Localizar focos eléctricos fuera de las venas pulmonares en casos complejos de fibrilación auricular.
Este proceso puede durar de 20 a 40 minutos o algo más, dependiendo de la complejidad de la arritmia.
Aplicación de la energía: la ablación en sí
Cuando encontramos el punto responsable de la arritmia, aplicamos la energía adecuada:
- Radiofrecuencia → genera calor controlado.
- Crío-ablación → congela el tejido.
- Ablación de campo pulsado → electroporación no térmica muy precisa.
El objetivo es inutilizar esa pequeña zona problemática sin afectar el funcionamiento normal del corazón.
La extensión de la zona tratada depende de cada arrítmia: puede ser mínima, de unos pocos milímetros. O puede ser más extensa en casos de fibrilación auricular ó taquicardias ventriculares
Verificación del resultado
Tras la ablación:
- Intentamos reproducir la arritmia de nuevo.
- Confirmamos que el mecanismo ha desaparecido.
- Si es fibrilación auricular, comprobamos que las venas pulmonares han quedado adecuadamente aisladas.
Este paso garantiza que el tratamiento ha sido eficaz antes de finalizar el procedimiento.
Retirada de los catéteres y reposo breve
Una vez completado todo:
- Retiramos los catéteres.
- Comprimimos la zona de la ingle durante unos minutos.
- El paciente pasa a una sala de observación.
La ablación suele durar entre 1 y 3 horas, dependiendo del tipo de arritmia, o incluso más en casos complejos.
Recuperación y alta
Una de las grandes ventajas de la ablación es que:
- La hospitalización dura menos de 24 horas.
- La recuperación es rápida: en pocos días el paciente reanuda su actividad habitual.
- No hay puntos ni heridas quirúrgicas.
La mayoría de pacientes refieren sentirse mucho mejor desde los primeros días, especialmente si sufrían episodios frecuentes y molestos.
¿Es dolorosa una ablación de catéter?
Depende de la energía que se utilice y de la zona a tratar. Si se utiliza radiofrecuencia y se realiza con anestesia local algunas zonas pueden ser dolorosas. Por eso, siempre que sea posible, preferimos la anestesia.
Por el contrario, la crioablación tiende a ser indolora. La ablación de campo pulsado debe realizarse con sedación profunda ó anestesia general siempre.
Ahora bien, una vez terminado el procedimiento, no suele haber dolores, solo puede haber una ligera molestia en la zona de punción.
¿Qué riesgos tiene?
Como cualquier procedimiento invasivo, tiene riesgos, pero su tasa de complicaciones es baja cuando se realiza en unidades especializadas.
La experiencia del electrofisiólogo y de todo el equipo es esencial. Los mejores resultados se obtienen cuando existe:
- Experiencia alta en procedimientos diarios
- Manejo experto de sistemas de navegación
- Equipos entrenados y estables
- Disponibilidad de diversas fuentes de energía
Preguntas frecuentes sobre la ablación de catéter
¿La ablación cura la arritmia?
En muchos casos sí. Especialmente en arritmias supraventriculares y en fibrilación auricular paroxística. En otras, reduce de forma significativa los episodios.
¿Cuánto tiempo estaré ingresado?
Normalmente menos de 24 horas.
¿Podré volver a hacer vida normal?
Sí. La recuperación es rápida y, en pocos días, el paciente puede retomar su actividad habitual.
¿Necesitaré repetir la ablación?
Depende del tipo de arritmia. En algunas, una ablación es suficiente. En fibrilación auricular, un porcentaje de pacientes puede necesitar un segundo procedimiento.
Lo esencial que debes recordar
- La ablación de catéter es un procedimiento preciso, eficaz y seguro para tratar muchas arritmias.
- No requiere cirugía abierta, los catéteres se introducen por la ingle.
- La localización exacta de la arritmia es clave para un resultado exitoso.
- La recuperación es rápida y el impacto en la vida diaria es mínimo.
Si estás valorando una ablación o quieres que estudiemos tu tipo de arritmia con detalle, estaré encantado de ayudarte a decidir el mejor tratamiento.







